Llegas a casa después de un largo día de trabajo con una única idea en la cabeza: descansar. Sin embargo, al abrir la puerta te das cuenta de que tu vivienda no transmite la sensación que esperabas. Hay rincones desaprovechados, habitaciones que parecen más pequeñas de lo que realmente son, una distribución incómoda y una decoración que nunca ha terminado de representar tu estilo.
Con el tiempo acabas normalizando esa sensación. Piensas que es lo que hay o que algún día harás una reforma por tu cuenta. Empiezas a guardar ideas en Pinterest, ves vídeos en redes sociales y te imaginas cómo podría quedar tu casa. Pero cuando llega el momento de tomar decisiones aparecen las dudas.
¿Dónde coloco la cocina? ¿Qué suelo elijo? ¿Cabrá un vestidor? ¿Qué iluminación necesito? ¿Cómo coordino todos los gremios? ¿Y si me equivoco?
Es justo en ese momento cuando muchas personas se preguntan si merece la pena contratar un estudio de interiorismo.
La respuesta corta es sí. Pero no porque vayas a tener una casa más bonita.
La verdadera razón es que un estudio de interiorismo diseña una vivienda pensada para ti, evitando errores que cuestan tiempo, dinero y muchas preocupaciones.
En Interiorismo22 vemos esta situación constantemente. Muchas personas llegan pensando que el interiorismo consiste simplemente en elegir muebles, pintar paredes o seguir las últimas tendencias. Sin embargo, un proyecto de interiorismo va mucho más allá. Se trata de crear espacios donde cada decisión tiene un propósito y es mejorar la forma en la que vives.
Porque una casa bonita está bien. Pero una casa bonita, funcional y diseñada para hacerte la vida más fácil cambia completamente tu día a día.
Tu casa debería ser el lugar donde desconectas, no una fuente de estrés
Pasamos gran parte de nuestra vida en casa. Es el lugar donde descansamos, trabajamos, compartimos tiempo con la familia y recuperamos energía después de jornadas intensas.
Sin embargo, muchas viviendas generan justo el efecto contrario.
Una cocina incómoda donde cocinar se convierte en una obligación. Un salón que nunca termina de ser acogedor. Dormitorios donde falta espacio de almacenamiento. Pasillos desaprovechados. Iluminación insuficiente. Distribuciones que dificultan la convivencia…
Cuando esto ocurre solemos pensar que el problema está en el tamaño de la vivienda. Y casi nunca es así.
En muchas ocasiones el verdadero problema es que el espacio nunca fue diseñado para adaptarse a las personas que viven en él.
Eso es precisamente lo que hace un estudio de interiorismo.
No trabaja pensando únicamente en metros cuadrados. Trabaja pensando en cómo utilizas esos metros cuadrados.
Cada familia tiene necesidades diferentes. No vive igual una pareja joven que una familia con niños. No necesita lo mismo quien teletrabaja que quien pasa la mayor parte del día fuera de casa.
Por eso un buen proyecto nunca empieza escogiendo materiales. Empieza haciendo estas preguntas:
¿Cómo vivís? ¿Qué necesitáis? ¿Qué problemas tiene vuestra vivienda? ¿Qué queréis mejorar?
Solo cuando entendemos cómo es vuestro día a día podemos empezar a diseñar una vivienda que realmente funcione. Porque el objetivo no es cambiar una casa. El objetivo es mejorar vuestra forma de vivir dentro de ella.
¿Qué hace realmente un estudio de interiorismo?
Existe una idea bastante extendida de que un interiorista se dedica únicamente a decorar. Y nada más lejos de la realidad.
Elegir colores, muebles o textiles forma parte del trabajo, pero representa solo una pequeña parte de todo el proceso.
Un estudio de interiorismo analiza la vivienda desde una perspectiva global. Observamos cómo entra la luz natural. Cómo circulan las personas por el espacio. Dónde existen zonas desaprovechadas. Qué necesidades de almacenamiento hay. Qué materiales ofrecerán un mejor resultado a largo plazo. Qué distribución hará la vivienda más cómoda. Qué soluciones permitirán ganar amplitud sin necesidad de aumentar los metros cuadrados.
Todo ello con un único objetivo. Que cada decisión tenga sentido para la rutina de los que habitan la casa.
Por eso, cuando un cliente nos pregunta qué hacemos exactamente, solemos responder algo muy sencillo:
Diseñamos viviendas que funcionan tan bien como se ven.
Puede parecer una diferencia pequeña. Pero cambia completamente el resultado.
Mucho más que elegir muebles y colores
Internet está lleno de inspiración.
Pinterest, Instagram o revistas de decoración muestran espacios espectaculares que invitan a querer reproducirlos en casa.
El problema aparece cuando intentamos copiar esas imágenes sin tener en cuenta que cada vivienda es diferente.
Lo que funciona en una casa puede ser un auténtico desastre en otra.
Un mueble precioso puede bloquear una zona de paso. Una cocina espectacular puede resultar incómoda para cocinar. Una iluminación muy estética puede generar sombras molestas todos los días. Un revestimiento precioso puede convertirse en un problema de mantenimiento.
Por eso un estudio de interiorismo no empieza preguntando qué sofá te gusta.
Empieza entendiendo cómo utilizas tu vivienda. Solo entonces empieza a tomar decisiones. Y cada una de ellas tiene un motivo.
Diseñar una vivienda pensada para tu forma de vivir
Hay una frase que repetimos mucho en Interiorismo22:
No diseñamos casas. Diseñamos hogares para las personas que van a vivir en ellos.
Puede parecer lo mismo. Pero no lo es.
Cuando diseñamos una vivienda pensamos en cientos de pequeños detalles que terminan marcando la diferencia.
Dónde dejar las llaves al entrar. Qué recorrido haces desde la cocina hasta el comedor. Qué iluminación necesitas para trabajar. Dónde guardar los juguetes de los niños. Cómo conseguir que un dormitorio transmita calma…
Cómo crear espacios ordenados sin renunciar al diseño.
Todo eso forma parte del interiorismo.
Y precisamente por eso el resultado final no solo se aprecia en las fotografías. Se aprecia todos los días al vivir tu nuevo hogar.
8 razones por las que merece la pena contratar un estudio de interiorismo
Una vez entendido qué hace realmente un estudio de interiorismo, llega la pregunta más importante.
¿Por qué contratar un estudio de interiorismo?
La respuesta no está únicamente en el diseño. Está en todo lo que ocurre antes, durante y después de una reforma.
1. Obtienes una visión profesional desde el primer momento
Cuando llevas meses viendo imágenes de inspiración es fácil pensar que ya tienes claro cómo quieres que sea tu vivienda.
Sin embargo, una cosa es saber qué te gusta y otra muy distinta saber si esa idea funcionará realmente en tu casa.
Ese es el primer gran valor que aporta un estudio de interiorismo.
Una visión profesional capaz de detectar oportunidades y problemas que normalmente pasan desapercibidos.
En muchas ocasiones un pequeño cambio en la distribución consigue transformar completamente una vivienda.
Y ese tipo de decisiones son muy difíciles de ver cuando no trabajas diariamente con espacios.
Además, un profesional no solo piensa en el presente. También diseña pensando en cómo vivirás esa vivienda dentro de cinco, diez o quince años.
Porque un buen proyecto no sigue modas. Crea espacios atemporales que continúan funcionando con el paso del tiempo.
2. Aprovechas mejor cada metro cuadrado
Existe una creencia muy arraigada en la sociedad y es que si una vivienda es pequeña, hay poco que hacer.
O eso es lo que nos han hecho creer a lo largo de los años.
Sin embargo, nuestra experiencia nos demuestra justo lo contrario.
En muchas ocasiones no es un problema de metros cuadrados, sino de distribución.
Una vivienda de 80 m² bien diseñada puede resultar mucho más cómoda y funcional que otra de 120 m² donde los espacios no están aprovechados correctamente.
Y aquí es donde aparece una de las mayores diferencias entre decorar una casa y diseñarla.
Mientras que la decoración actúa sobre un espacio ya definido, el interiorismo estudia cómo sacar el máximo partido a cada centímetro disponible.
Recuerdo especialmente el caso de una clienta que llegó a nuestro estudio bastante desanimada. Había consultado con otros profesionales y todos coincidían en lo mismo: por los metros cuadrados de su dormitorio era imposible incorporar una cama de matrimonio, un escritorio y un vestidor respetando unas dimensiones cómodas.
Ella ya había asumido que tendría que renunciar a una de esas tres cosas.
Antes de dar nada por imposible analizamos el espacio desde otra perspectiva.
Estudiamos las circulaciones, redistribuimos el mobiliario, replanteamos las zonas de almacenamiento y optimizamos cada rincón.
El resultado fue exactamente el contrario al que ella esperaba.
No solo conseguimos integrar la cama de matrimonio, el escritorio y el vestidor, sino que además cumplíamos con las medidas necesarias para que la habitación siguiera siendo cómoda y funcional.
Cuando le enseñamos el render del proyecto le costó creer que aquello pudiera hacerse realidad.
Y cuando terminó la obra se quedó completamente sorprendida. La habitación era exactamente igual que la había visto en las imágenes.
Ese tipo de situaciones son mucho más habituales de lo que parece. Por eso un estudio de interiorismo no ve únicamente una habitación. Ve posibilidades.
Y muchas veces esas posibilidades están delante del propietario sin que llegue a percibirlas.
3. Evitas errores que pueden costarte miles de euros
Cuando alguien decide reformar su vivienda suele pensar que contratar un estudio de interiorismo supone un gasto adicional. Y lo normal es pensar así.
Pero nuestra experiencia dice justamente lo contrario.
En todos los proyectos, contar con un profesional desde el principio evita errores que terminan costando mucho más dinero que los propios honorarios del estudio.
Errores como:
- Comprar muebles que no encajan en el espacio.
- Elegir materiales poco adecuados para el uso diario.
- Instalar puntos de luz en lugares equivocados.
- No prever suficiente almacenamiento.
- Tener que modificar instalaciones ya ejecutadas.
- Repetir trabajos porque no existía una planificación previa.
Cada una de estas decisiones tiene un coste y muchas veces ese coste no es solo económico. También implica retrasos, estrés y la sensación de estar improvisando constantemente.
Uno de los ejemplos que mejor refleja esta situación ocurrió en uno de nuestros proyectos.
Cuando el cliente contactó con nosotros ya había instalado completamente el suelo de la vivienda y estamos hablando de más de 120 metros cuadrados.
Puede parecer una decisión sin demasiada importancia, pero el pavimento es uno de los elementos que más condiciona el diseño interior.
A partir de ese momento todo el proyecto tuvo que adaptarse a una decisión que ya estaba tomada ya que cambiar el suelo implicaba tiempo y dinero tanto de comprar materiales como la ejecución del mismo.
La distribución, los revestimientos, el mobiliario y la propia identidad del proyecto quedaron condicionados por un elemento que podría haberse planificado de otra manera.
El resultado final fue muy bueno, pero siempre pensamos lo mismo:
Si hubiéramos participado desde el inicio, habríamos tenido mucha más libertad para diseñar la vivienda exactamente como necesitaba el cliente. Por eso siempre recomendamos incorporar al estudio de interiorismo desde el primer momento.
No porque queramos intervenir en todas las decisiones. Sino porque cuanto antes se planifique un proyecto, mejores serán las decisiones que se tomen.
Y eso termina traduciéndose en ahorro para nuestro cliente.
4. Ahorras tiempo… y muchas preocupaciones
Hay algo que casi todos nuestros clientes tienen en común.
No disponen de tiempo.
Compatibilizar una reforma con el trabajo, la familia y las obligaciones diarias puede convertirse en una auténtica fuente de estrés:
Buscar proveedores. Comparar presupuestos. Coordinar albañiles. Hablar con electricistas. Esperar entregas. Resolver imprevistos. Tomar decenas de decisiones. Responder llamadas continuamente… y así podría estar añadiendo cosas de manera interminable.
La mayoría de las personas no imaginan la cantidad de coordinación que existe detrás de una reforma. Y precisamente por eso muchas terminan agotadas incluso antes de que empiece la obra.
Nuestro objetivo es evitar esa situación.
En nuestro estudio de interiorismo trabajamos con un servicio llave en mano para que el cliente solo tenga que preocuparse de las decisiones realmente importantes.
Nosotros coordinamos todo el proceso, planificamos cada fase, supervisamos la ejecución, resolvemos incidencias, hablamos con los distintos profesionales, controlamos que el proyecto se ejecute tal y como ha sido diseñado.
Eso permite que nuestros clientes puedan seguir con su vida mientras la reforma avanza.
Una de las frases que más escuchamos cuando terminamos un proyecto es esta:
“Qué tranquilidad ha sido no tener que preocuparnos por todo esto.”
Y esa tranquilidad tiene un enorme valor para nosotros y para los clientes. Porque una reforma debería ilusionarte, no quitarte el sueño.
5. Consigues una vivienda completamente diseñada para ti
Muchas viviendas terminan pareciéndose entre sí.
Mismos colores, mismos muebles, mismos materiales, mismas tendencias…
El problema es que una tendencia no siempre encaja con quien va a vivir allí.
Desde nuestra experiencia profesional nunca comenzamos un proyecto preguntando qué estilo decorativo prefieres. Primero necesitamos entender cómo vives en tu día a día.
Porque una casa debe reflejar la personalidad de quienes la habitan, no la personalidad del interiorista como es lógico.
Nuestro trabajo no consiste en imponer un estilo, consiste en descubrir cuál es el espacio que mejor se adapta a tu forma de vivir y convertir esa idea en realidad.
Por eso cada proyecto es diferente.
Hay clientes que priorizan el orden. Otros necesitan una vivienda preparada para teletrabajar. Hay familias que buscan espacios donde compartir tiempo juntos. Y otras necesitan rincones tranquilos para desconectar.
El resultado nunca debería ser una casa de revista. Debería ser una casa que, cuando entres por la puerta, sientas realmente tuya.
6. Accedes a materiales y soluciones que normalmente no conocerías
Elegir materiales parece sencillo, hasta que llega el momento de hacerlo.
Suelo porcelánico o madera, piedra natural o porcelánico, lacado o madera, microcemento o revestimiento cerámico.
Cada decisión tiene ventajas, inconvenientes y aplicaciones distintas.
Además, existen fabricantes, acabados y soluciones que muchas personas desconocen porque simplemente no forman parte de su día a día.
Un estudio de interiorismo trabaja continuamente con materiales, proveedores y fabricantes especializados.
Eso permite recomendar opciones que no solo sean bonitas, sino también resistentes, fáciles de mantener y adecuadas para el uso que va a tener cada espacio.
Porque un material espectacular en una fotografía puede convertirse en un problema si no es el adecuado para la vivienda donde va a instalarse.
Y precisamente esa experiencia evita muchas decisiones equivocadas.
7. Tu vivienda gana valor con el paso del tiempo
Cuando pensamos en una reforma solemos fijarnos en el resultado inmediato.
Cómo quedará el salón, qué cocina tendremos, cómo será el dormitorio…
Sin embargo, un buen proyecto de interiorismo también debe contemplar el futuro.
Una vivienda bien diseñada no solo mejora la calidad de vida de quienes viven en ella, también aumenta su valor.
Una distribución funcional, una iluminación correctamente planificada, materiales de calidad y una ejecución cuidada hacen que la vivienda resulte mucho más atractiva si algún día decides venderla o alquilarla.
Pero incluso aunque nunca tengas intención de hacerlo, esa revalorización sigue siendo una ventaja porque estás invirtiendo en un inmueble que probablemente sea uno de los patrimonios más importantes de tu vida.
Por eso nos gusta decir que contratar un estudio de interiorismo no es un gasto, es una inversión.
Una inversión que disfrutas cada día mientras vives en tu casa y que, además, puede repercutir positivamente en su valor futuro.
8. Disfrutas del proceso gracias a un servicio llave en mano
Hay una frase que escuchamos muy a menudo cuando un cliente termina su reforma.
“Pensaba que iba a ser mucho más complicado.”
Y precisamente ese es uno de nuestros objetivos.
Que el proceso sea tan agradable como el resultado.
Una reforma implica cientos de decisiones. Algunas son importantes. Otras parecen pequeñas, pero condicionan completamente el proyecto.
Si cada una de esas decisiones recae sobre el propietario, es muy fácil que aparezca el cansancio, la inseguridad e incluso el bloqueo.
Nuestro trabajo consiste en eliminar esa carga.
Nos encargamos de planificar el proyecto, coordinar los diferentes profesionales, supervisar la ejecución y resolver cualquier incidencia que pueda surgir durante la obra.
Mientras tanto, el cliente puede seguir con su vida sabiendo que el proyecto está en buenas manos.
Eso no significa perder el control, si no todo lo contrario. Significa tener la tranquilidad de que cada decisión está respaldada por un equipo especializado.
Y esa tranquilidad, como solemos decir a nuestros clientes, no tiene precio ¿no crees?
Por otro lado, una pregunta que suelen hacer nuestros clientes antes de llamarnos es la siguiente:
¿Cuándo conviene contratar un estudio de interiorismo o una interiorista?
Si tuviera que dar un único consejo después de años desarrollando proyectos de interiorismo sería este:
Cuanto antes, mejor. Sinceramente hablando.
Muchas personas piensan que primero deben elegir el suelo, contratar la empresa de reformas o decidir los materiales y que más adelante ya llegará el momento del interiorismo.
La realidad demuestra que ese orden suele limitar muchísimo las posibilidades del proyecto.
En el estudio vivimos una situación muy representativa como la que te conté antes con el suelo de la vivienda de 120 metros cuadrados.
El suelo condiciona colores, revestimientos, carpinterías, mobiliario y buena parte de la personalidad del proyecto.
Por eso recomendamos contar con un estudio de interiorismo desde las primeras fases del proyecto.
No importa si todavía no has empezado la reforma o incluso si estás pensando en comprar una vivienda.
Cuanto antes se planifique, mejores serán las decisiones. Y más sencillo será evitar errores.
Cómo elegir un buen estudio de interiorismo
No todos los estudios trabajan igual.
Más allá de un portfolio bonito, hay varios aspectos que conviene valorar antes de tomar una decisión y te los voy a contar ahora:
Experiencia
Una de las cosas que debes de mirar son los años de experiencia ya que no solo aportan conocimientos técnicos, también permiten anticiparse a problemas que todavía no existen.
Por ejemplo, en Interiorismo22 tenemos más de 8 años de experiencia transformando hogares y negocio.
Metodología
Te recomiendo que preguntes cómo trabajan. Cómo desarrollan el proyecto. Cómo presentan las propuestas. Cómo coordinan la obra. Cómo gestionan los cambios.
Un buen método aporta seguridad durante todo el proceso.
Capacidad para escuchar
Desconfía de quien intenta imponer su estilo. El protagonista del proyecto eres tú.
Un buen estudio adapta el diseño a las personas, no las personas al diseño.
Proyectos realizados
Analizar trabajos anteriores ayuda a comprobar si el estudio mantiene un nivel de calidad constante y si sabe adaptarse a diferentes estilos y necesidades.
Si estás buscando un estudio que te acompañe desde la idea inicial hasta la entrega final de la vivienda, puedes conocer con más detalle nuestro servicio de interiorismo Jerez. En esa página te explicamos cómo trabajamos, qué incluye cada proyecto y cómo conseguimos que todo el proceso sea mucho más sencillo y tranquilo para nuestros clientes. También podrás ver algunos de nuestros proyectos realizados.
A continuación, te voy a responder a otra pregunta que seguramente te la hayas hecho alguna vez y que es algo común entre nuestros clientes.
Interiorista, decorador o arquitecto: ¿en qué se diferencian?
Tener esta duda antes de contratar a uno de los tres para una reforma es muy común y aunque trabajan de forma complementaria, cada profesional tiene funciones diferentes.
Arquitecto
Se encarga de los aspectos estructurales y técnicos del edificio:
- Distribuciones estructurales.
- Licencias.
- Seguridad.
- Normativa.
- Construcción.
Decorador
Su trabajo está más relacionado con la parte estética.
- Colores.
- Textiles.
- Mobiliario.
- Elementos decorativos.
Interiorista
El interiorista conecta ambos mundos. Analiza la distribución, la funcionalidad, la iluminación, los materiales, el mobiliario y la forma en la que las personas utilizan el espacio.
En muchos proyectos trabajamos junto a arquitectos.
Cada profesional aporta su especialidad para conseguir un resultado mucho más completo.
¿Tienes dudas? Hablemos de tu proyecto
Cada vivienda es diferente y también lo son las personas que viven en ella. Por eso creemos que muchas dudas solo pueden resolverse escuchando tu caso concreto.
Si estás pensando en reformar tu vivienda, pero todavía no sabes por dónde empezar, estaré encantada de ayudarte.
Puedes reservar una videollamada gratuita de 30 minutos conmigo
Durante esa sesión podrás plantear todas tus dudas, recibir una orientación profesional y descubrir cómo podríamos ayudarte a transformar tu vivienda sin compromiso.
Siguiente paso
Reserva tu asesoramiento gratuito
Durante una videollamada gratuita de 30 minutos revisamos tus dudas, el estado de tu vivienda y los primeros pasos que tendría sentido dar para transformar tu hogar.
Transforma tu vivienda con un proyecto pensado para ti
Al principio de este artículo hablábamos de una idea muy sencilla: Tu casa debería ser el lugar donde desconectas, no una fuente constante de preocupaciones.
Cuando una vivienda está bien diseñada, todo cambia. Los espacios fluyen. La luz acompaña. El almacenamiento deja de ser un problema. Cada rincón tiene una función.
Y lo más importante.
Empiezas a disfrutar de tu hogar de una forma completamente diferente.
En Interiorismo22 creemos que el interiorismo no consiste en seguir tendencias ni en llenar una vivienda de muebles bonitos.
Consiste en crear hogares donde las personas vivan mejor. Porque al final no diseñamos espacios. Diseñamos la forma en la que vas a vivir durante muchos años.
Si ha llegado el momento de dar ese paso, estaremos encantados de acompañarte en todo el proceso.
Siguiente paso
Pide presupuesto para tu proyecto
Cuéntanos qué quieres cambiar en tu vivienda y te ayudaremos a valorar el alcance del proyecto con una mirada profesional desde el principio.
Preguntas frecuentes sobre contratar un estudio de interiorismo
¿Contratar un estudio de interiorismo es solo para viviendas grandes?
No. Un estudio de interiorismo aporta valor tanto en viviendas pequeñas como grandes. De hecho, cuanto más limitado es el espacio, mayor importancia tiene aprovechar correctamente cada metro cuadrado.
¿Es muy caro contratar una interiorista o estudio de interiorismo?
No lo considero caro o barato. Lo considero si es rentable o no. Depende del proyecto, pero en la mayoría de los casos la planificación profesional evita errores, cambios durante la obra y compras innecesarias que terminan suponiendo un ahorro importante.
¿Un interiorista impone su estilo?
No debería hacerlo. El objetivo de un buen estudio de interiorismo es diseñar una vivienda adaptada a las personas que van a vivir en ella, respetando sus gustos, necesidades y estilo de vida.
¿Cuándo debería contactar con un estudio de interiorismo?
Como te comenté antes, lo mejor es lo antes posible. Incorporar a la interiorista desde el inicio del proyecto permite tomar mejores decisiones y evita que elementos ya ejecutados condicionen el resultado final.
¿Qué incluye un proyecto de interiorismo?
Aunque puede variar según cada estudio, normalmente incluye el análisis de la vivienda, distribución de espacios, selección de materiales, iluminación, mobiliario, documentación técnica, visualizaciones del proyecto y, en muchos casos, la coordinación completa de la obra mediante un servicio llave en mano.